sábado, 16 de janeiro de 2016

LAS LUCES DEL SALÓN (de Ropa de Cama)























No recordabas nuestro primer apartamento,
aquel que se llenaba de ausencias
cuando acampábamos sobre sábana bajera
y, al regreso,
las luces del salón seguían encendidas,
la nevera de par en par
y dos copas rodando por el suelo.

Caminis de tinta