quarta-feira, 30 de dezembro de 2015

ANNE WIAZEMSKY




Hace apenas dos años Anagrama tradujo un libro maravilloso: ‘Un año ajetreado’, de Anne Wiazemsky (Berlín, 1947). Era una especie de memorias hechas novela, contaba la historia de amor entre la joven Anne (descubierta a los 16 años por Robert Bresson, nieta del Nobel François Mauriac, descendiente de la aristocracia rusa) y Jean-Luc Godard. Aparecían Truffaut, Jeanne Moureau y Jean-Pierre Léaud. El libro era un estupendo relato iniciático sobre el amor, el cine, los conflictos generacionales y las relaciones familiares, que transcurría durante el curso académico 1967/1968. Wiazemsky y Godard se divorciaron en 1979.


Cuando la novela apareció, Nelly Kaprièlian escribió en ‘Les inrocks’ que esperaba que “algún día [Wiazemsky] cuente mayo del 68 al lado de un comprometido Godard, siempre dispuesto a pelearse en las manifestaciones, enfadado por tener que tomar, en pleno periodo de huelgas, aviones privados para seguir durante tres días y tres noches a los Rolling Stones para ‘Sympathy for the devil’”. Ese día ha llegado: Wiazemsky ha escrito esa novela sobre mayo del 68, ‘Un an après’. El matrimonio, recién instalado en el Barrio Latino, participa de manera desigual en las revueltas, que son un catalizador de sus diferencias e incompatibilidades. Gilles Deleuze, Bertoluci o Marco Ferreri, entre otros, son testigos de la descomposición del amor, que no llega a hacerse explícita –la separación definitiva sucedió dos años después-, y que muestra a un Godard frágil y humano en sus contradicciones. Es, sobre todo, el retrato de un tiempo: Wiazemsky cierra el libro cuando deja “de ser un testigo privilegiado de la época”.


*Columna publicada el domingo 26 de julio en Heraldo domingo.


En la foto, Jean-Luc Godard y Anne Wiazemsky.



Ojos que no ven