sexta-feira, 27 de novembro de 2015

LLuvia Mansa





La lluvia besa los cristales de mi ventana
en esta noche de silencios confidentes
donde el alma se expande frágil y gloriosa
como una melodía desencadenada,
como un caminar penitente.
El repiqueteo delicado de las gotas que
acunan nuevas esperanzas
se han convertido en relicarios de voces,
relicarios de porcelana.
El viento sacude mis portales, y ahora sí,
pequeños traqueteos invaden mi morada,
hay confeti en las alas de los ángeles
que me regalan esta noche con su danza
acompasada.
Los sonidos se hacen baile entibiando
el corazón con su mirada dulce y mansa,
es cuando los poemas recorren los tiempos
agitando recuerdos de viejas romanzas
iluminando las sombras que me rodeaban
y que espanto con decidida templanza.
Cesa la lluvia, se silencian los ecos,
todo es rasgueo de guitarras
que se duermen sobre los cristales
enamorados de mis ventanas.

Liliana Garcia