sábado, 31 de outubro de 2015

La sensualidad


La sensualidad es el lenguaje más embrionario de la manifestación del deseo y del amor. Quizás, sea tan instintivo como pueda ser respirar o a lucha por la supervivencia. No cabe duda, que surge mucho antes en el inconsciente que en el consciente, porque sus canales principales son los cinco sentidos. Por ello, se podría señalar que disfrutar despacio e intensamente del lenguaje de la sensualidad es "Amar con los cinco Sentidos".

Como señalaba el poeta "Luis Gabriel Carrillo"; "La sensualidad no necesita un cuerpo para llegarte, solo basta una mirada". Humildemente le añado, una mirada profunda, una caricia que nos hace vibrar, un aroma personal e íntimo o el sabor de unos labios... Todo ello forma parte de la sensualidad y surge espontáneamente mucho antes que rocemos el cuerpo deseado.

Darle tiempo a que se exprese el lenguaje de la sensualidad y a todos los actos previos, anteriores a la fusión de los cuerpos, porque enfatiza mucho más el estallido de vida que surge en ese acto de entrega incondicional donde dos seres se convierten en exploradores, a través del reconocimiento de sus propias huellas en la piel de otro.

Amar con los cinco sentidos, no solo es una manifestación de ternura y generosidad, sino también de liberación. La culminación del deseo es un viaje hacia el umbral entre la vida y la muerte. Cuando el mar interno estalla y se represa de la espuma, se necesita unos breves instantes, para recuperar la conciencia de la realidad.

Observar a la persona amada instantes después de hacer el amor es como descifrar los pequeños gestos y la pureza de su alma, de una forma muy parecida a como se manifestaba cuando era un neonato. Se puede engañar con las palabras, las promesas y con algunos actos, pero jamás a través del lenguaje de la sensualidad.

De hecho, seguramente habréis comprobado que cuando no nos entregamos con los cinco sentidos, y, solo nos dejamos llevar por el impulso del deseo, nada más acabar el acto sexual, todo se diluye súbitamente, como un torrente de agua que desaparece por el sumidero o una hoguera que se apaga con un ligero viento.

En cambio "Amar con los cinco sentidos", conocer los códigos del lenguaje de la sensualidad propios y ajenos, y fusionarse sin reservas, es un estado sublime, porque es "amar después de amar". Lo más parecido a vivir un amor eterno es tener la capacidad de "amar después de amar".

"Amar con los cinco sentidos" es reproducir cada vez un amor nuevo e intenso, donde dos almas denudas descubren secretos ocultos y se acercan cada vez más a la realidad a la realidad del otro." A través del conocimiento mutuo dos seres se fusionan cada vez más, como si hubiesen sido almas gemelas antes de su creación.

Liberar vuestra mente y atreveros a sentir sin reservas, si queréis empezar a aprender y entender el lenguaje de la sensualidad. No le pongáis etiquetas al amor, no juzguéis como ama cada uno y no utilicéis el amor como mercancía.

No existe más moral para el amor que la libertad de sentirlo.

Autor: Manuel Casquero Durán (mnlcasquero54@gmail.com)
Poema perteneciente al libro "Pinceladas de mi existencia" Registrado.