segunda-feira, 1 de junho de 2015

Las Ondas


Steve Hanks


Las ondas me bañan los pies
mientras los granos de arena
se incrustan en los dedos
caminando por la playa.
Puedo pasarme horas
contemplando el ir y venir,
y como festejan con la arena
en un acto de amor eterno, nunca
terminado de consumar del todo,
suave a veces y violento
de otros, pero siempre fieles
a su interminable cita.
Largo noviazgo éste,
origen de la vida, de ahí
nuestra fascinación por el mar,
el origen de nuestra especie,
allí donde hace millones de años
empezó todo y donde tal vez
habría sido mucho mejor
no hubiera sucedido nada.
De todos los errores de la naturaleza,
nosotros somos el más grande
y además, el más inútil,
y otra vuelta el mejor de todos,
su mejor acierto,
el depredador por excelencia,
capaz de pensar, de emocionarse,
de reír o llorar, de odiar
de matar por matar, de aniquilar,
de amar, de ser generoso o tacaño,
de darlo o tomar todo,
La única especie capaz de cambiar
su destino para bien o para mal,
de rediseñarlo en su caso,
adaptándolo a sus esquemas.
Dios, al imagen y semejanza
del ser superior, el hombre.